En dosis bajas, las anfetaminas pueden inducir a sensaciones de euforia y vigor y reducir la fatiga. La persona se siente literalmente "en las nubes". Sin embargo, tras el periodo de elevación, el sujeto desciende de nuevo y "choca" hundiéndose en la depresión o el cansancio. En cantidades excesivas, los estimulantes pueden conducir a los trastornos por consumo de anfetaminas.
CRITERIOS DIAGNÓSTICOS PARA LA INTOXICACIÓN POR ANFETAMINA (DSM-IV)
B) Cambios psicológicos o comportamentales desadaptativos clínicamente significativos (por ejemplo euforia o embotamiento afectivos, cambios de la sociabilidad; hipervigilancia; sensibilidad interpersonal; ansiedad, tensión o cólera; comportamiento estereotipado; deterioro de la capacidad de juicio o de la actividad social o laboral) que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de anfetamina o sustancias afines.
C) Dos (o más) de los siguientes signos y síntomas, que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de anfetaminas o sustancias afines:
(1) Taquicardia o bradicardia.
(2) Dilatación pupilar.
(3) Tensión arterial aumentada o disminuida.
(4) Sudoración o escalofríos
(5) Náuseas o vómitos.
(6) Pérdida de peso demostrable.
(7) Agitación o retraso psicomotores.
(8) Debilidad muscular, depresión respiratoria, dolor en el pecho o arritmias cardíacas.
(9) Confusión, crisis comiciales, discinesias, distonías o coma.
D) Los síntomas no se deben a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.
Nota de codificación: con alteraciones perceptivas.